Es una mañana demasiado tranquila, como ultimamente son la mayoria de ellas. Levantarme a la misma hora de siempre, coger la carpeta, antes llena de besos y ahora vacia de soledad. Y salir a la calle, y pisar las baldosas con mis botas desgastadas, y respirar el aire cargado de esta ciudad que cada dia termina ahogandome un poco mas, y las primeras gotas de lluvia que mojan mi cara... y otra vez, lluvia en soledad. Y meterme en el autobus, y ponerme los cascos, y sentarme junto a la ventanilla... un suspiro... y cierro los ojos... y la lluvia golpea cada vez con mas furia los cristales, y yo adoro ese sonido. Y suena nuestra cancion, y recuerdo una foto en blanco y negro que una vez me hizo llorar, y te echo de menos, y ya no te quiero, y ya no me apetece volver a verte, y ya no me gusta perderme en tus ojos verdes... y te odio, y me odio y nos odiamos. Y saltaria del autobus sin pensarmelo dos veces. Adios Marta, adios... Y me canso de querer quitarme de enmedio. Y se que no tengo remedio. Y llegar a la facultad, y cerveza tras cerveza se me nubla la vista. Y cigarro tras cigarro se me enrojecen los ojos... y llorar abrazada a unos apuntes. Y me voy al baño a intentar cortarme las venas, y la unica sangre que gotea es la que sale de mis ojos, mezclada con mis lagrimas. Mierda, se me ha vuelto a escapar el alma. Y un dia de estos volvere a los recovecos de los portales donde la lujuria me llevo no hace mucho tiempo, a sentir y a probar... lo que tu nunca me diste y te jodio que me diera otro. Y no volver a llorar por ti, por mucho daño que me hagas, por muchas veces que me pisotees, por mucho que te creas que las lagrimas no salen de mis ojos cuando te lo digo... cuando piensas que no siento todo lo que me dices. Y mis manos quietas, nunca mas te buscarán bajo la mesa. Y mis abrazos ya no volveran a ser los mismos, no mas amor, no mas locura, no mas noches bajo la luna llena. Y mis besos no seran los mismos, ya no sentiran tu calor al rozarte, y volvere a aparecer con la marca en el cuello que tanto llego a dolerte, y una detras de otra... y partirme en dos, abierta en canal, y mas pasion en los recovecos mas oscuros de la ciudad, esta vez sin pensar en ti. Y ya no volvere a llorar por ti pegada a las barras de los bares que nos rodean. Y mas alcohol en vena. Y mi corazon en llamas. Y vuelvo a sentir fuego ardiendome en las entrañas. Y yo nunca quise ser poeta. Y yo no tengo nada mas que ofrecerte, quise dartelo todo y tu lo cogiste y lo tiraste al contenedor mas cercano. Y si yo hubiese seguido al corazon aun seguiria buscando entre todos los contenedores dónde habias tirado mi alma; que si no podia ser para ti seria para otro. Y ya no pienso en ti cada noche. Y ya no se revuelven mis sabanas cuando recuerdo tu sonrisa. Y mis besos son ahora de veneno. No te atrevas a probarlos. Y mis ojos arden. No te atrevas a mirarlos. Y mis pasos te llevaran a algun callejon oscuro. No te atrevas a seguirlos. Mis manos no te rodearan, sino que te recorreran de arriba a abajo y te abrasaran al llegar por debajo de la cintura. Y mis lagrimas son de escarcha. Y mi risa es rebelde. Y ahora solo quiero revolucion. Y tu no figuras entre mis batallones de soldados. Se acabó. Adios pequeño... adios.