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[Mi Paris particular...]
Llamo a tu puerta y piensas que no es verdad, es natural... Tantas promesas y tanta mentira que siempre suena igual. La duda empieza a hacerme desconfiar de los demas. Si en tu corazon sientes que yo soy de verdad, deja de soñar. Pero tu, solamente tu puedes lograr ver mi claridad. Por ti sere la luz que ilumina tu amanecer, por ti sere la sal que acaricia toda tu piel...

Tuesday, 31 January 2006

[Escuchando: Camarón - Como el agua]

Sigo sin poder dormir bien. Si no tardo en dormirme me desvelo y termino sin pegar ojo. No sé porque. No estoy estresada ni nada creo, seguramente iré al medico porque las infusiones y las gotas de valeriana no me hacen nada. Y como mi madre dice que es estres pues hoy la verdad no he hecho nada. No he estudiado ni nada. Y para despejar me he ido al cine. Yo sola. La costumbre a veces duele. Al salir a la calle, con el frio, echando bocanadas de humo por la boca el tiempo iba más despacio. Las luces de un cibercafé, con la palabra abierto parpadeaba en rosa, y los coches, juraría, iban más despacio. Y al llegar al cine, la gente te mira raro si vas sola. Ultimamente prefiero ir sola, creo que te metes más en la pelicula y la disfrutas mejor. Me he metido en una sala vacia. Era un poco triste. No entramos más que cinco personas. Nadie de mi edad. Eso si, la pelicula estupenda. Me ha encantado. He ido a ver Camarón, un peliculon todo hay que decirlo. Es una pelicula que nose, transmite la fuerza que él tenia. Te transmite sus sentimientos, la rabia, la impotencia, la alegria, la tristeza. Y ahora estoy aqui, en casa, enrollada en una manta de lana, con mis moñitos puestos, mi pijama rojo... y el tiempo sigue cada vez más despacio... a lo mejor dentro de poco se para.

Susurrado a tu oido por NeReiDe, 22:07 | link | comments (1)

Monday, 30 January 2006

Ponte el moño apretao, sirena, que se joda el viento … Pues si peque, este verso de Marea me recuerda a ti, que le vamos a hacer. Por tu moño apretao, porque pocas veces dejes que disfrute el viento. Hoy más que nunca te quiero dar mil gracias. Mil gracias por ser como eres, por hacerme reír cuando me siento triste, por animar al personal aunque estés de bajón, pero hoy, más que nunca te quiero dar las gracias por confiar en mi. Sé lo que sientes dentro de ese gran corazón que guardas debajo de esas sudaderas, ya sea por una chica o por un chico … sabemos que los sentimientos son los mismos. Cuando quieres a una persona y deseas pasar toda la vida con ella, sientes que el corazón a veces se para, a veces estalla y, por lo menos en mi caso, la mayoría de veces se resquebraja aunque con la gente adecuada alrededor se vaya curando poco a poco. Desde aquí, desde mi blog, desde mi Paris, desde mi corazoncito te deseo que todo te siga yendo igual de bien, y a poder ser mejor. No puedo decir que sepa que las distancias son difíciles, aunque me lo imagino, ya cuesta querer sin que duela cuando dos personas están juntas, aun más cuando hay kilómetros de por medio. Pero sé que eres fuerte, tanto como en ocasiones me gustaría serlo a mi, aunque quizás a veces tengas que hacer esfuerzos sobrehumanos para mantener esa sonrisa … Y desde aquí decirte que sabes que puedes contar conmigo siempre, para lo bueno y para lo malo, no hasta cinco ni hasta cien, simplemente contar conmigo. Espero también poder conocer algún día a esa persona que llena tu corazoncito, a esa persona que hace que mi peque sonría cada día, que hace que nos haga felices a nosotras también.

Y ahora yo me envalentono y te digo (cómo nos gusta esta canción) que siempre estaré a tu lado, porque tenia razón la persona que me dijo que los mejores amigos que se encuentran se hacen en la facultad, y que te quiero un montón por ser como eres, por saber apreciar lo que es la amistad, una mezcla de confianza, alegría, fidelidad y tiempo que dedicar.

Te quiero mogollón enana!!!

De guau a miau …

Susurrado a tu oido por NeReiDe, 21:00 | link | comments (2)

Thursday, 26 January 2006

 

Y fué aquella mañana cuando recordó todo lo que habia pasado la noche anterior, entre las lagunas de la resaca.

-Hola, que guapa estás.

-Gracias, ya me lo habias dicho antes. ¿Cuanto has bebido ya, bandido?

- Nada, apenas unas copas. ¿Y tu cuanto has fumado?

-Nada, un poco de alquitrán aliñado. Algunos minutos menos de vida, operación asfalto.

- Tu tambien has bebido

-También, alcohol en vena para no perder la costumbre.

Y fue entonces cuando despues de tanto tiempo volvieron a juntarse nuestras oscuras pupilas. Y sonreimos, como hacemos casi siempre, entre las miradas nubladas sonrisas dulces. Tan dulces como tu y yo. Tu sonrisa de cola y la mia de limón. Y creo que fue entonces cuando empezaste, como siempre a acercarte demasiado a mi pelo, a mis oidos, para susurrarme como solamente tu sabes hacerlo, bajito, sin que nadie mas se entere de lo que me dices, y sin que yo quiera enterarme.

-Me encanta cuando me evitas.

-Me gusta evitarte, me hace sentirme bien.

-A lo mejor te sentirias mejor si por una vez no lo hiceras.

- A lo mejor, pero no quiero correr el riesgo de hacerlo.

-¿Me tienes miedo?

- Eres tu quien deberias tenerme miedo a mi

-¿Tanto temes lo que pueda pasar si lo haces? Piensas demasiado hasta cuando bebes, deberias dejar de hacerlo. Sé que alguna vez lo hiciste, pero no conmigo, con otros no tuviste miedo de dejarte llevar, no pensaste en las consecuencias.

- A lo mejor si que las pensé, pero por una vez no me importaron. Solo me apetecia dejarme llevar.

- Entonces avisame cuando quieras dejarte llevar conmigo.

Y creo que fue entonces cuando decidi seguir bebiendo hasta perder el control de lo que hacia y de lo que decia. Más risas, más miradas perdidas, o quizá no tan perdidas, quizá te buscaba a ti por la sala para irme contigo, solamente por una vez. Y fue entonces cuando viniste por detrás y te acercaste a mi oido, y entonces decidí dejarme llevar contigo. Entre más risas que palabras nos fuimos, y nadie se dió cuenta hasta mucho despues. Gritos, jadeos y sudores. Sabanas revueltas, mi melena rizada enredada en tu pecho, mis labios sobre los tuyos, alcohol en la saliva y en las bocas. Brillo en tus ojos, en los mios lagrimas, estaba empezando a pagar el dejarme llevar, aunque ya no habia vuelta atrás.

Y ahora, horas despues estoy en mi ventana, fumandome alquitrán, siete minutos menos de vida, y acordandome de ti. Maldiciendo todo, mandandote a la mierda una vez más, aunque ya te has ido y no puedo volver atrás. Y no quiero volver atras.

Susurrado a tu oido por NeReiDe, 18:33 | link | comments (1)

Monday, 16 January 2006

Disfrutabamos juntos de los ultimos dias de invierno. Tú buscando algo entre los matorrales. Yo matando el tiempo con mis pensamientos.

- ¿Te has preguntado alguna vez que siente un pez bajo el agua?- me preguntaste de forma irónica, como solamente tú sabes hacerlo.

- Sabes de sobra que ni lo sé ni me ha importado nunca. Los peces son peces, solamente nadan.

-¿Y tu? ¿Que haces tu, que te crees más importante que un pez?

- Mientras los peces nadan bajo el agua yo puedo contemplarlos desde arriba, mientras recorren el fondo del rio yo puedo tejer mis sueños sentada en el embarcadero. Mientras ellos nadan yo puedo crear mil historias sin ni siquiera moverme de esta postura, simplemente cerrando los ojos. Mientras ellos ven un pequeño fondo oscuro, yo veo el mundo, igual de oscuro que ellos pero a lo grande. Mientras a ellos les gusta nadar yo prefiero correr, saltar, echar a volar mi imaginacion. Los peces no hablan. Y a mi me gusta hablar contigo.

- Tu simplemente hablas y hablas. Te pones a divagar cada diez segundos. Me gustaria saber que hay dentro de tu cabeza para poder entablar una conversación que no se limite a que yo te pregunte y tu divagues. Me encanta escucharte, me encanta que cada vez que hables se cree a mi alrededor un universo paralelo en el que vivo tus historias, cada una de tus palabras; pero también me gustaría que a ti te pasase lo mismo cuando yo hablo.

- No te recomiendo entrar en mi cabeza, quizas haya algo que no te guste encontrar. A tí, que tanto te gustan los peces, que cada tarde me traes aquí y que los defiendes de mis palabras crueles contra ellos. En mi cabeza no hay ni uno. Puedes encontrar mil cosas, pero ningún pez. Podrías encontrarte un pajaro que rasgue el cielo con sus alas. Podrías encontrarte miles de unicornios azules, tan brillantes como en los cuentos que de pequeños nos contaban. Seguramente te encontrarias con millones de mariposas sobrevolando mis pensamientos... si, millones de mariposas blancas dentro de mi cabeza, llena de pensamientos oscuros.

- ¿Y que mas me podría encontrar allí?

De repente te sentaste a mi lado, en el embarcadero, mientras los tablones de vieja madera carcomida crujian con cada movimiento. Te sentaste descalzo, como yo, y también como yo metiste tus pies en el río de agua helada. Te sentaste y me miraste esperando una respuesta inmediata, que yo en ese momento no podía darte. Tenia tantas cosas en la cabeza que por unos instantes necesité ordenarlas para poder contestarte. Tus pupilas se clavaron en las mías y los ojos empezaban ya a escocerme.

- Puedes encontrar paraisos perdidos donde nadie ha estado nunca, porque nadie más que yo los conoce. Puedes encontrar miles de momentos, que colecciono como si fueran tesoros. Millones de imagenes que nunca se borrarán de ahí dentro. Un andén desierto, un pupitre vacío, un coche viejo y abandonado, una rosa sin espinas... miles de imagenes que completan mi vida; aunque a veces siento que me sigue faltando algo, o más bien alguien con quien compartir todo lo que hay en mi cabeza.

- Me tienes a mi.

- ¿A ti? A tí que te encantan los peces, a tí que me escuchas cada dia, cada hora, cada divagación sin abrir la boca. A tí que te tengo tan cerca y a la vez tan lejos. A tí, que aunque no lo sepas, eres uno más de mis pensamientos, creado por mi imaginación. Simplemente una voz que me contesta cuando nadie más puede o quiere hacerlo.

Susurrado a tu oido por NeReiDe, 22:20 | link | comments

 

Hasta que aquel dia al levantarme comprendí que todavia tenia mis alas, aunque estuvieran rotas. Rotas y mojadas de lluvia.

Y yo nací un dia que llovió, y creo que por eso me encanta la lluvia. Y porque hay dias que me gustaria retroceder tanto en el tiempo hasta el momento de no nacer, y saber como eran mis alas cuando aún no estaban dañadas.

Y me preguntaste porque siempre hablo de mi libertad como si fueran mis alas. Y te respondí que porque me gustaria ser como un pajaro. Un pajaro al que nadie sea capaz de meter en una jaula, un pajaro que no dependa de nadie. Que pueda volar más alto que todas las nubes juntas. Un pajaro que vuela sin rumbo fijo, que es tan valiente que se acerca al sol pero que no se quema con su luz y su calor. Un pajaro que cuando llueve sigue echando a volar como el dia que más sol hace, porque también le gusta la lluvia. Le gusta como a mí sentir el agua golpeandole en las alas.

-¿Acaso intentas escapar de algo?, me preguntaste con esa media sonrisa.

-Quizás de la gente que me hace daño, dije bajando la mirada.

- ¿Y porque no me miras a los ojos y me lo dices?

Fué entonces cuando levanté la cabeza de la almohada, y viste que estaba manchada de rimel, y también fué entonces cuando te diste cuenta de que habia estado llorando, como siempre. Como a tí no te gusta que lo haga, en bajito y sin que nadie me oiga, por muy cerca mio que esté. Y lo sabes de sobra, porque por muy cerca que estes de mi pecho nunca te das cuenta de que lo hago. Y fué en ese momento cuando te dije la frase que cambió tu vida y la mía. Cuando tu te perdiste en mis ojos.

- Ya te lo he dicho antes, porque mis alas están rotas y mojadas, no funcionan, y si te mirase a los ojos me perdería en ellos, y no tengo ni alas ni libertad para escaparme de ellos de una maldita vez.

Susurrado a tu oido por NeReiDe, 18:47 | link | comments

[Escuchando: Cabecita Loca - Amaral]

Pues si, hoy mas que nunca soy cabecita loca; como dice la canción por   s e g u i r   m i s   s u e ñ o s,   p o r   s o ñ a r   d e s p i e r t a,   p o r    q u e r e r   q u e   n o   a m a n e z c a   n u n c a. Y sí. En el sueño yo seguía siendo la cabecita loka que soy cuando estoy despierta, cuando salgo a la calle, cuando me emborracho, y cuando estoy asomada a la ventana en una noche como la de ahora mismo, en la que me miran mientras fumo un cigarrillo los apuntes en la mesa.

Y yo te hablaba del sueño, pues si, esta noche soñé con alguien, que no, que no eras tu... o a lo mejor si. Porque tenias el cuerpo de una persona que conozco muy bien, pero esa personalidad no la conocia. Si la ocultas es hora de que salga a la luz porque podrías conseguir mucho más de lo que consigues ahora. Tanta espera, tantas puertas donde elegir la correcta. Sí, te lo dije en mi sueño, me equivoqué de puerta para encontrarte, cogi dos que no me llevaron a tí y por eso llegué tarde a aquellas escaleras de piedra. Me senté, estaba cansada de correr en sueños. Y te sentaste conmigo ¿porque lo hiciste? Porque no estaba ella, y yo pensaba que era por mi, pero más tarde me demostraste que no era así. Y de repente el cielo se volvió gris y triste, como a mi me gusta. Y las gotas de lluvia empezaron a morder el empedrado del suelo. Y yo tenia frio y tu me pasaste una mano por los hombros y me acurruqué contra tu pecho. Y tú apartaste mi rizo, mi querido rizo, ese que siempre se me queda enredado en la frente o en las pestañas. Y no me importó que lo hicieras, y me importó menos todavia que me besases despues, bajo la lluvia, la lluvia mordia y tu me besabas, y quizás me hubiese gustado que fuera al revés.

Despues desapareciste, y yo estaba caminando por las calles empedradas, pero el dia era dorado, no gris. Y un escaparate me llamó la atencion, no recuerdo muy bien lo que había tras sus cristales que reflejaban el cielo dorando, y mis ojos rojos. Yo había llorado por ti, de eso estoy segura, pero sigo sin recordar que fué lo que pasó antes.

Hasta que me cruzo con alguien que nos conoce y me pregunta por el mensaje. ¿Que mensaje? Le pregunto sin ganas. No me apetecia hablar con nadie más que contigo en mi sueño. Y saco mi telefono movil y encuentro un mensaje tuyo. No lo habia leido, y cuando lo leí comprendí mi sueño. Comprendí porque estaba sola. Sola y triste. Estabas con ella. Sabia que no la ibas a dejar, pero no me esperaba que me lo dijeses. En las peliculas siempre se dice que si, que se va a abandonar a la pareja. Pero tu no me pedías ni tiempo. Tampoco lo tenia. El sueño se acababa.

Y una lagrima corrió por mi mejilla. Y esta vez, estaba despierta.

Susurrado a tu oido por NeReiDe, 00:57 | link | comments (3)





Y eso somos tu y yo: el cielo y el suelo, putadas y amor, pereza y desvelo... lija y terciopelo...