[Escuchando: Memoria da Noite - Versión de Mägo de Oz]
Que na túa memoria xa non hai volta atrás: palabras dos teus ollos sobre o mar.
Hace bastante tiempo que no actualizo por aquí, y no precisamente por falta de tiempo, que ahora mismo me sobra, pero parece que pasan los dias poniendo excusas para no ponerme delante de la pantalla, abrir la pagina y ponerme a escribir.
¿Como va todo? Igual que siempre, mas o menos. Mucha fiesta, demasiado calor, pero ahora un poquito más sola porque Ángela me ha abandonado durante un mesecillo en el que estará dos semanas en León, una en Mallorca, y otra en Huelva. Asi que hasta mediados de Agosto no podra unirse a la fiesta. Por el contrario, están mis colegas, que me hacen cada fin de semana más divertido que el anterior, y hacen que no me arrepienta de salir con ellos y quedarme en casa sin hacer nada.
Este viernes salimos por Avilés y nada, lo tipico, a echar unos dureles en las Artes, al Manhattan a tomar chupitos, que se me subieron bastante a la cabeza y luego al Angel Azul a bailar un poquito, pero a las cuatro ya estaba en casa porque estaba cansadina. El sabado nos lo pasamos entre comillas, bastante mejor. Eran las fiestas del Carmen en Luanco y para allá nos fuimos, unos en coche y otros tuvieron que esperar al autobus, con lo que llegaron un poquillo tarde. Cuando llegaron nos pusimos a hacer botellon al lado de la iglesia (tomaaaaa) y de frente al puerto. A las doce comenzaron los fuegos artificiales, que aunque no los vi les dejé la camara de fotos a los que se acercaron para que les hicieran fotos y alguna salió por ahi. A las cuatro algunos quisieron volver a casa pero otros teniamos ganas de fiesta y nos fuimos de bares, que la verdad es que no hay mucho donde elegir. A la hora nos cansamos y nos fuimos en busca de la parada del autobus, que fuimos para el lado contrario a donde teniamos que ir, y por tanto dar un paseillo por Luanco, y al final la encontramos, pero estuvimos casi 3 horas haciendo cola para pillar un autobus sin sufrir heridas de guerra porque madre mia, lo bestia que es la gente.
Acabamos llegando a casa casi a las nueve de la mañana, pero mereció la pena porque me lo pasé de puta madre. A ver que pasa este fin de semana.
Besitos a todos