[Escuchando: La locura - Ismael Serrano]
Escrito: esta mañana
"Estoy en una ciudad desconocida a mis ojos, desconocida a medias porque solo conozco las dos o tres calles por las que suelo moverme desde donde el autobus me deja hasta las facultades y poco más. Estoy sentada en un banco de una plazoleta, sola, con mi carpeta, con mi chaqueta de lana, con las manos heladas por el frio, con un cigarro en la mano y escribiendo estas lineas.
Aunque estemos en otoño en esta ciudad siempre parece invierno. Estoy encogida en un banco de madera y mir rizos, los que tanto te gustan, a los que siempre te aferras cuando solamente hay alcohol en tus venas, cubren la mayor parte de mi espalda y me tapan la cara... esconden mis ojos tristes.
Mis ojos... todo el mundo que me conoce bien siempre me acaba diciendo que no necesito hablar para saber como estoy, porque mis ojos hablan por mi boca y sienten por mi corazón. Quizás es por eso por lo que son la unica parte de mi cuerpo que me han terminado por gustar a lo largo de los años. Y el otro dia tu te diste cuenta... un dia cualquiera para el resto del mundo, pero no para mí, porque despues de extrañarte tanto, de pasar los dias echandote de menos, volvi a encontrarme contigo antes de tiempo. Dos sonrisas, la tuya y la mia, desde lejos, consiguieron encontrarse. Nos acercamos, los besos de rigor, tu cigarro y el mio, mis rizos medio recogidos, mi cara cansada y triste.
- ¿Como estas?
- Bueno... bien
- No me gusta como ha sonado eso
- Lo siento
- No tienes porque sentirlo... ¿te pasa algo?
- No cariño, solo estoy cansada...
Estoy cansada de los dias, de que me pueda la vida, de que me embargue la tristeza, cansada de echarte de menos, cansada de no saber disfrutar lo que me ofreces, cansada de darlo todo por todo el mundo y de no recibir nada bueno a cambio
- ¿Que te sucede princesa? ¿Porque ahogas en alcohol tus penas?
- Ya te lo dije, la vida me asquea, cada uno de mis dias es más gris y triste que el anterior... mi cielo está lleno de nubes negras mientras en el tuyo el sol brilla con todas sus fuerzas... algun dia deberias compartir toda tu claridad conmigo, para que mi oscuridad desaparezca poco a poco
- Y para que crees que estoy aqui... ¿crees que solo existo por mi felicidad? Me gusta hacer feliz a la gente, pero contigo es complicado. Casi siempre estás triste y seria, sobre todo desde hace algunos meses. Me cuesta sacarte esas sonrisas que son capaces de alumbrar la oscuridad de nuestros bares y me jode ver tus ojos tan apagados... sin la luz de siempre, parecen vacios y sin vida
- Quizás es que yo tambien estoy vacía y sin vida... sin la luz de siempre, con el alma apagada...
- Entonces tenemos que acabar con eso...
Fué entonces cuando me cogiste del brazo y tiraste de mi, y compartimos las horas y la noche entre versos y copas, cuando mis ojos estaban enrojedidos por el humo, cuando la musica me taladraba la cabeza, cuando el alcohol corria por mis venas, cuando entre la gente nuestros ojos jugaban al escondite. Primero me encontraba yo con los tuyos y despues los tuyos buscaban los mios. Y yo me sentaba en un taburete, y tu te acercabas poco a poco. Tus ojos, los mios, palabras que no decian nada... secretos compartidos... yo observandome en tus espejo, tu arreglando mis alas rotas para que de un momento a otro yo pueda echar a volar... la preocupación en tu rostro... Tranquilo, agarrate de mi mano, echemos a volar juntos, que sola, tengo miedo de caerme de nuevo y me siento vacía..."




